CUANDO EL TOUR VUELVE A CASA

Hay acontecimientos que simplemente ves pasar. Y hay otros que hacen visible todo lo que ese lugar siempre ha sido.

Este verano, el Tour de Francia arrancará desde Barcelona. La carrera ciclista más importante del mundo comenzará en Catalunya, rodeada de las carreteras, los pueblos y los paisajes que han forjado a generaciones de ciclistas. Por eso hemos querido mirar atrás. No por nostalgia, sino para recordar aquellas cosas que el paso del tiempo nunca ha conseguido cambiar.

Mucho antes de que los helicópteros llenaran el cielo, de que la tecnología transformara este deporte y de que cada etapa se retransmitiera en directo, las mañanas en este territorio ya empezaban de la misma manera: un buen desayuno, el periódico y una bicicleta esperando junto a la puerta.

Las Grandes Vueltas siempre comenzaban mucho antes de la línea de salida: cuando la noticia corría de pueblo en pueblo, cuando alguien descubría un cartel en una pared o cuando salir a pedalear era la forma más cercana de imaginar el paso del Tour.

Hay carreteras que parecen haber olvidado en qué año viven. Han visto pasar a generaciones de ciclistas, pero todavía reconocen la misma ilusión en los ojos de quienes salen a pedalear por ellas.

Quizá ese sea el verdadero espíritu del territorio Tactic. El ciclismo no llegó aquí gracias a las grandes carreras. Ya estaba aquí. Creció en pueblos tranquilos, en carreteras secundarias llenas de curvas y a lo largo de miles de kilómetros compartidos, mucho antes de que Girona se convirtiera en uno de los destinos ciclistas más admirados del mundo.

Desde hace casi treinta años, en Tactic compartimos esta misma forma de vivir el ciclismo. Desde aquí diseñamos y fabricamos ropa de ciclismo inspirada en las carreteras, los paisajes gerundenses y las innumerables historias que se han escrito en ellos a lo largo de los años.

Por eso, este artículo es, ante todo, un homenaje al regreso del Tour de Francia a Catalunya. Pero también es un homenaje a la tierra que nos inspira cada día y a todos los ciclistas que han ido escribiendo su historia, pedalada a pedalada.

El desayuno ya ha terminado. El periódico ha quedado doblado y la bicicleta espera fuera. Solo queda coger las llaves, arrancar el viejo Seat 127 y poner rumbo a Barcelona.

Este fin de semana comienza una nueva edición del Tour de Francia. Disfrutemos del viaje. Nosotros llevamos muchos años viviendo su espíritu.